Hemos asistido a un parto contra natura: una provincia bajo administración de Naciones Unidas (es decir, un protectorado) decide unilateralmente declararse independiente, con el apoyo alborozado de los impulsores de la guerra de Iraq (EE. UU. y R. Unido), aunque nuestro ex-Presidente todavía no ha negociado el contrato correspondiente y por eso no se ha pronunciado al respecto.
Tiempo habrá de analizar todos los condicionantes históricos, políticos e incluso raciales de este asunto, auspiciado por EE.UU. y el Reino Unido entre otras cosas para molestar a Rusia. Sólo me gustaría que esta vez tuvieran más visión de futuro que con Iraq.
Al mismo tiempo hemos comprobado una gran corriente de solidaridad interesada por parte de los inefables nacionalistas españoles, que posiblemente preferirían que sus regiones, países, naciones, o Comunidades Autónomas estuvieran bajo protectorado de Naciones Unidas, con policía y jueces extranjeros como única forma de evitar la violencia ciudadana, y sin ninguna virtualidad económica en aras de alcanzar la sacrosanta independencia, eso si, sin hablar de los serbios, devenidos ahora en minoría a perseguir, obligados a expresarse en la lengua de la otra comunidad, etc.
Cada día se me hace más difícil comprender desde mi nulo nacionalismo, a los que se autotitulan nacionalistas de izquierdas, esos que se sienten más cercanos de los habitantes de Neguri o Sarriá que de los de Fuenlabrada o Parla. Puedo entender el delirio pequeño burgués por la reivindicación de lo aldeano, en la línea peneuvista o convergente, pero ver a Montilla y otros intentando parecerse a Pujol o Maragall no deja de sorprenderme. Quizás es que no soy tan mayor como parece...
28/02/2008
La mal llamada publicidad institucional
Quisiera advertir que aunque voy a hablar del Ayuntamiento de Madrid, gobernado por el PP, mucho me temo que la situación es general, con independencia del partido político o incluso de la personas.
Una de las peculiaridades de nuestro país es el abuso de la mal llamada publicidad institucional, que en realidad es agitación y propaganda con el dinero de los “tolilis” de los ciudadanos.
Todavía recuerdo los aburridos anuncios en la prensa de los organismos públicos, anuncios que casi nadie leía y de los que se decía (este anuncio deberá ser abonado por el adjudicatario). Eso ya es historia, ahora no hay instituci´no públcia que se precie que no desarrolle “campañas de información” muchas veces más costosas que los servicios aque dichas campañas pregonan.
Una de nuestras peculiaridades es la obsesión de los políticos por agasajar a los propietarios de los medios de comunicación, bien sea mediante lisonjas varias o, mucho más prosaico, mediante la graciosa adjudicación de concesiones administrativas (Zapatero a sus amigos de La Sexta y Esperanza Aguirre –por supuesto, sin complejos – a Jiménez Losantos y cía) y también con el maná de las campañas institucionales de información.
Los beneficiarios de ese maná, como es lógico, no protestan y los ciudadanos nos encontramos con una avalancha de publicidad institucional con unos presupuestos elevadísimos que ya quisieran los departamentos comerciales de muchas empresas españolas.
Siempre que llega un nuevo gobierno pretende poner orden en el asunto, y al principio adopta medidas más que sensatas. Valgan como ejemplo las decisiones del gobierno del PP poniendo coto a la multiplicidad de logotipos que se habían lanzado a encargar casi cada jefatura de servicio de un Ministerio. El gobierno de Zapatero también intentó al principio poner racionalidad en el gasto, como reacción a los excesos propagandísticos de mi nunca bien ponderado paisano Zaplana, aunque finalmente ha sucumbido a la tentación de gastar alegremente el dinero ajeno (por supuesto el nuestro) y podemos “disfrutar” de campañas de propaganda absolutamente surrealistas, todas con la coletilla de Gobierno de España, imagino que con © de Fernando Moraleda.
El ejemplo que traigo hoy aquí es el de la campaña de publicidad de una fantasmal agencia municipal de alquiler del Ayuntamiento de Madrid. La campaña es muy intensa en todos los medios y, como sucede a veces, no se corresponde la llamada inversión publicitaria (que no es otra cosa que puro gasto) con los servicios que debería prestar dicha agencia.
He intentado, por el momento sin frutos, encontrar una página web de dicha agencia, convencido de que al dirigirse a los jóvenes utilizaría los medios de comunicación más acordes con ellos. No he tenido suerte. Tan sólo hay una ligera información, con unos formularios de descarga, en http://www.munimadrid.es/portal/site/munimadrid/menuitem.f4bb5b953cd0b0aa7d245f019fc08a0c/?vgnextoid=37c6cc9d0f9cc010VgnVCM100000d90ca8c0RCRD&vgnextchannel=8db7566813946010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD.
Después de intentar infructuosamente conocer el presupuesto de dicha agencia (en el Ayuntamiento me han dicho que pregunte en la Agencia y en la Agencia que ellos no pueden dar esa información, todo un homenaje a Larra) he pedido una dirección de correo electrónico para dejar constancia de mi solicitud de información y, para mi sorpresa, he descubierto que la citada agencia carece de correo electrónico municipal, y el dominio corresponde a una Fundación de los derechos civiles o algo así.
Me pregunto si en otros países se da el mismo descaro en la utilización abusiva del dinero público para “limar” el trato de los medios de comunicación, como nuestras queridas compañías eléctricas que gastan cantidades importantes de publicidad de un servicio en el que – ya se encargan ellas – no existe el mínimo de los requisitos de un mercado real.
Agradeceré que alguien me saque del error, aunque no termine de servir aquello de mal de muchos…
Una de las peculiaridades de nuestro país es el abuso de la mal llamada publicidad institucional, que en realidad es agitación y propaganda con el dinero de los “tolilis” de los ciudadanos.
Todavía recuerdo los aburridos anuncios en la prensa de los organismos públicos, anuncios que casi nadie leía y de los que se decía (este anuncio deberá ser abonado por el adjudicatario). Eso ya es historia, ahora no hay instituci´no públcia que se precie que no desarrolle “campañas de información” muchas veces más costosas que los servicios aque dichas campañas pregonan.
Una de nuestras peculiaridades es la obsesión de los políticos por agasajar a los propietarios de los medios de comunicación, bien sea mediante lisonjas varias o, mucho más prosaico, mediante la graciosa adjudicación de concesiones administrativas (Zapatero a sus amigos de La Sexta y Esperanza Aguirre –por supuesto, sin complejos – a Jiménez Losantos y cía) y también con el maná de las campañas institucionales de información.
Los beneficiarios de ese maná, como es lógico, no protestan y los ciudadanos nos encontramos con una avalancha de publicidad institucional con unos presupuestos elevadísimos que ya quisieran los departamentos comerciales de muchas empresas españolas.
Siempre que llega un nuevo gobierno pretende poner orden en el asunto, y al principio adopta medidas más que sensatas. Valgan como ejemplo las decisiones del gobierno del PP poniendo coto a la multiplicidad de logotipos que se habían lanzado a encargar casi cada jefatura de servicio de un Ministerio. El gobierno de Zapatero también intentó al principio poner racionalidad en el gasto, como reacción a los excesos propagandísticos de mi nunca bien ponderado paisano Zaplana, aunque finalmente ha sucumbido a la tentación de gastar alegremente el dinero ajeno (por supuesto el nuestro) y podemos “disfrutar” de campañas de propaganda absolutamente surrealistas, todas con la coletilla de Gobierno de España, imagino que con © de Fernando Moraleda.
El ejemplo que traigo hoy aquí es el de la campaña de publicidad de una fantasmal agencia municipal de alquiler del Ayuntamiento de Madrid. La campaña es muy intensa en todos los medios y, como sucede a veces, no se corresponde la llamada inversión publicitaria (que no es otra cosa que puro gasto) con los servicios que debería prestar dicha agencia.
He intentado, por el momento sin frutos, encontrar una página web de dicha agencia, convencido de que al dirigirse a los jóvenes utilizaría los medios de comunicación más acordes con ellos. No he tenido suerte. Tan sólo hay una ligera información, con unos formularios de descarga, en http://www.munimadrid.es/portal/site/munimadrid/menuitem.f4bb5b953cd0b0aa7d245f019fc08a0c/?vgnextoid=37c6cc9d0f9cc010VgnVCM100000d90ca8c0RCRD&vgnextchannel=8db7566813946010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD.
Después de intentar infructuosamente conocer el presupuesto de dicha agencia (en el Ayuntamiento me han dicho que pregunte en la Agencia y en la Agencia que ellos no pueden dar esa información, todo un homenaje a Larra) he pedido una dirección de correo electrónico para dejar constancia de mi solicitud de información y, para mi sorpresa, he descubierto que la citada agencia carece de correo electrónico municipal, y el dominio corresponde a una Fundación de los derechos civiles o algo así.
Me pregunto si en otros países se da el mismo descaro en la utilización abusiva del dinero público para “limar” el trato de los medios de comunicación, como nuestras queridas compañías eléctricas que gastan cantidades importantes de publicidad de un servicio en el que – ya se encargan ellas – no existe el mínimo de los requisitos de un mercado real.
Agradeceré que alguien me saque del error, aunque no termine de servir aquello de mal de muchos…
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El primer debate electoral desde 1993
Los españoles no nos merecemos lo que tuvimos que soportar en el primer debate, o intercambio de discursos autistas. Se explica uno los problemas que tuvieron los “bulldogs” (como se dice en la jerga política norteamericana) de cada partido para pactar las condiciones, pero no puedo encontrar por qué era difiicl elegir el moderador, si sólo tenía que presentar a los participantes y anunciar, cual cortinilla, el cambio de bloque.
Cada uno evidenció sus debilidades, aunque personalmente me dan algo de miedo las de Rajoy, con su tufo xenófobo, desmemoriado y autoritario: Zapatero su incapacidad de hablar de la vida real, y Rajoya, desmintiendo su inmerecida fama de gallego irónico, su nula incapacidad para el un ataque que no incluya insultos zafios.
Ambos tienen su historia (Rajoy más por su dilatada experiencia en el coche oficial) y los dos contrincantes se afferaron a las historias del contrario, pero fueron incapaces de plantear ofertas de futuro a la ciudadanía, además de vagos requerimientos para ser queridos, o la memez esa de la niña…
Sólo me gustaría añadir la escandalosa ausencia de reflexiones y propuestas sobre la posición de España en la Unión Europea: nuestro primer socio político y económico, y en el que tenemos delegada una buena parte de nuestra soberanía. Ya sabemos lo que dan de si Zapatero y su inefable Ministro de Exteriores, pero mucho me temo que el candidato Rajoy, quizás por aquello de que los temas internacionales y los idiomas no estaban incluidos en los temas del Registro, demostró un vacío espectacular. Si tuviera que dar notas ninguno pasaría del 1, con mucha manga ancha.
¡Qué tiempos estos en los que se añora la actuación de Solbes como un líder político de primera!
Cada uno evidenció sus debilidades, aunque personalmente me dan algo de miedo las de Rajoy, con su tufo xenófobo, desmemoriado y autoritario: Zapatero su incapacidad de hablar de la vida real, y Rajoya, desmintiendo su inmerecida fama de gallego irónico, su nula incapacidad para el un ataque que no incluya insultos zafios.
Ambos tienen su historia (Rajoy más por su dilatada experiencia en el coche oficial) y los dos contrincantes se afferaron a las historias del contrario, pero fueron incapaces de plantear ofertas de futuro a la ciudadanía, además de vagos requerimientos para ser queridos, o la memez esa de la niña…
Sólo me gustaría añadir la escandalosa ausencia de reflexiones y propuestas sobre la posición de España en la Unión Europea: nuestro primer socio político y económico, y en el que tenemos delegada una buena parte de nuestra soberanía. Ya sabemos lo que dan de si Zapatero y su inefable Ministro de Exteriores, pero mucho me temo que el candidato Rajoy, quizás por aquello de que los temas internacionales y los idiomas no estaban incluidos en los temas del Registro, demostró un vacío espectacular. Si tuviera que dar notas ninguno pasaría del 1, con mucha manga ancha.
¡Qué tiempos estos en los que se añora la actuación de Solbes como un líder político de primera!
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11/02/2008
Semana 6
Algunas preguntas en relación con las imaginativas propuestas electorales que comenzamos a padecer (lamentablemente nadie tiene la exclusiva de la estupidez):
¿Estará incluida la misa dominical en el "contrato inmigrante"?
¿Qué hacemos con los toros y el fútbol?
¿Y con las procesiones de Semana Santa?
¿Se prohibirá a las monjas hacerse fotos para el DNI con la toca?
¿Crearemos un nuevo cuerpo de funcionarios de normalización e inspección de costumbres españolas? ¿Se creará un nuevo consejo territorial Administración general - Comunidades Autónomas para aprobar una lista de costumbres comunes?
En aras de la sagrada alianza de las civilizaciones y para no molestar al principal aliado internacional del presidente del gobierno ¿veremos a la vicepresidenta con "yihab"?
¿Tendrán derecho los inmigrantes que firmen el contrato al tratamiento fiscal reservado para futbolistas y otros "altos ejecutivos" que graciosamente concedió el gobierno del PP y ha mantenido el del PSOE?
Como no es previsible que ningún partido tenga la mayoría absoluta, y mucho me temo que los nacionalistas seguirán cortando su particular salchichón, ¿abriremos la inspección de costumbres a la España plural?
Y todavía no ha comenzado – oficialmente – la campaña electoral…
¿Estará incluida la misa dominical en el "contrato inmigrante"?
¿Qué hacemos con los toros y el fútbol?
¿Y con las procesiones de Semana Santa?
¿Se prohibirá a las monjas hacerse fotos para el DNI con la toca?
¿Crearemos un nuevo cuerpo de funcionarios de normalización e inspección de costumbres españolas? ¿Se creará un nuevo consejo territorial Administración general - Comunidades Autónomas para aprobar una lista de costumbres comunes?
En aras de la sagrada alianza de las civilizaciones y para no molestar al principal aliado internacional del presidente del gobierno ¿veremos a la vicepresidenta con "yihab"?
¿Tendrán derecho los inmigrantes que firmen el contrato al tratamiento fiscal reservado para futbolistas y otros "altos ejecutivos" que graciosamente concedió el gobierno del PP y ha mantenido el del PSOE?
Como no es previsible que ningún partido tenga la mayoría absoluta, y mucho me temo que los nacionalistas seguirán cortando su particular salchichón, ¿abriremos la inspección de costumbres a la España plural?
Y todavía no ha comenzado – oficialmente – la campaña electoral…
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Algunos temas para el debate
Como todos estoy sufriendo el asalto de la campaña electoral, que debería estar limitada a sus límites legales. Sin embargo, y como una demostración de que se han perdido las formas, y que la ignorancia está muy extendida, pongo dos ejemplos:
1. Petición de voto
De acuerdo con la ley electoral no es posible pedir públicamente el voto hasta el comienzo de la misma, sin embargo todos los días podemos ver tanto peticiones positivas (los imanes musulmanes) como negativas (nuestros inefables obispos), sin que nadie se moleste en recordarles que lo mejor es que recen y nos dejen la Cuaresma en paz a los demás.
2. Candidatura a Presidente del gobierno.
De acuerdo con la Constitución, esa es una de las pocas funciones que mantiene el Rey. Sin embargo desde que Anguita se declarase “psicológicamente preparado” para ser Presidente, todos los partidos se lanzan a promocionar sus propios candidatos. Sería curioso que un resultado electoral inestable (todavía más que los actuales) y el correspondiente juego de vetos nos deparase un presidente del gobierno que no hubiera sido el candidato oficial de su partido.
Pero no quiero estar enredado ni en la campaña electoral que padecemos ni en las triquiñuelas partidarias.
Me gustaría proponer (por ahora es una propuesta para mí mismo), una serie de temas de reflexión que no son muy habituales en los medios de comunicación, aunque con alguna limitación obvia, ya que no quisiera escribir sobre asuntos que pudieran acarrear problemas ni a la empresa que me paga ni conflictos de intereses personales:
1. Petición de voto
De acuerdo con la ley electoral no es posible pedir públicamente el voto hasta el comienzo de la misma, sin embargo todos los días podemos ver tanto peticiones positivas (los imanes musulmanes) como negativas (nuestros inefables obispos), sin que nadie se moleste en recordarles que lo mejor es que recen y nos dejen la Cuaresma en paz a los demás.
2. Candidatura a Presidente del gobierno.
De acuerdo con la Constitución, esa es una de las pocas funciones que mantiene el Rey. Sin embargo desde que Anguita se declarase “psicológicamente preparado” para ser Presidente, todos los partidos se lanzan a promocionar sus propios candidatos. Sería curioso que un resultado electoral inestable (todavía más que los actuales) y el correspondiente juego de vetos nos deparase un presidente del gobierno que no hubiera sido el candidato oficial de su partido.
Pero no quiero estar enredado ni en la campaña electoral que padecemos ni en las triquiñuelas partidarias.
Me gustaría proponer (por ahora es una propuesta para mí mismo), una serie de temas de reflexión que no son muy habituales en los medios de comunicación, aunque con alguna limitación obvia, ya que no quisiera escribir sobre asuntos que pudieran acarrear problemas ni a la empresa que me paga ni conflictos de intereses personales:
- El gobierno del bien común: La influencia de los grupos de interés en la toma de decisiones de los poderes públicos.
- La impunidad sindical en España.
- La confusión entre servicio público y provisión pública del mismo.
- La educación de nuestros hijos.
- El uso de los recursos naturales y la nueva estructura de taifas en España: el ejemplo del agua
- El estado laico: los ejemplos a seguir (EE.UU. y Francia –pre Sarko). Las pretensiones de la iglesia
- Es posible contrarrestar al cuarto poder? La alianza entre políticos y medios de comunicación: El escándalo de la llamada publicidad institucional y el canon digital
Por supuesto que los comentarios, de haberlos, serán bienvenidos, con los límites de lo que antes se llamaba buena educación.
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