La verdad es que la situación económica me había sugerido muchos temas paar comentar, sobre todo aquellos que no se ven en los medios de comunicación, como el desastre de ENDESA, la terrible situación de CajaMadrid, y no me refiero a las batallas de los políticos por controlar esa institución, la debacle de CCM (arropada con dinero del FGD; ¿no caerá nadie?), y la terrible especialidad de nuestro país: el paro desmesurado en comparación con cualquier país medianamente serio, que amenaza el futuro de nuestra sociedad, mientras los privilegiados trabajadores del sector público, sean jueces, funcionarios o políticos, viven en un mundo feliz, inmunes al fantasma del paro...
Pero lo que me ha lanzado a escribir estas líneas es tanto la santa intransigencia (creo que es una frase de Escrivá, el fundador del Opus Dei, pero no tengo a mano ningún libro suyo) de mi paisano, y socio del Opus, Federico Trillo, cuando sin reparar en la viga de su ojo se ha lanzado en tromba a denunciar la paja en ojo ajeno (ésto si creo está bien citado y le gustaría al pío Diputado).
No tengo intención alguna en defender el trabajo o las correrías cinegéticas del ya ex-ministro de Justicia, Sr. Fernández Bermejo. Algunas de sus actuaciones y sobre todo actitudes producen un cierto bochorno ajeno, pero no deja de sorprenderme que el martillo del Sr. Fernández Bermejo haya sido el Sr. Trillo, demandando su dimisión y casi su muerte civil.
¡Que flaca es la memoria! Que un Señor que tiene sobre su conciencia, sea en grado de ejecutor, consentidor o amparador, el desastre de la identificación de los cadáveres de los militares del Yak, se atreva a seguir en la vida pública, como si nada hubiera sucedido me parece un insulto a las familias de los militares, que creyeron se jugaban la vida en Afganistán, cuando en realidad lo peligroso era el transporte de "Air Cazo". quese sepa nunca hubo ni reconocimento de culpa, ni propósito de la enmienda, ni siquiera la penitencia que se demanda a los demás. Ignoro si los pecados se relataron al confesor, pero eso ya se sabe que queda como auténtico secreto, y no cómo los sumarios.
Hay que tener osadía para actuar como actúa el Sr. Trillo, o quizás está convencido que los ciudadanos y los medios de comunicación no tienen su memoria de opositor (funcionario)...
Mal está el banquillo del PP cuando tiene que recurrir a un personaje con el techo no de cristal, sino agujereado, para atacar al gobierno.
A todos nos gustaría que el PP sea una oposición firme, y algo leal, pero sobre todo firme y seria, porque eso contribuiría a disminuir las tonterías inevitables que cometen los gobiernos cuando piensan que son intocables. Le sucedió a González, le sucedió a Aznar y parece que muchas de las tonterías de ZP sólo se pueden explicar por la sensación de que no importa lo que haga, que los otros son peores...
¡Vaya espectáculo!
23/02/2009
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